Información General:
La ambliopía, también conocida como "ojo vago",
es una afección en la que uno de los ojos presenta una visión reducida.
- Éstas pueden ser sus causas:
- Ojos cruzados o mal alineados.
- Distinto nivel de agudeza visual entre los dos ojos
(más de una línea en la Tabla de Agudeza Visual de Snellen).
- Con menor frecuencia, puede darse la ambliopía cuando
uno de los ojos sufre de miopía, hipermetropía o astigmatismo en mayor
medida que el otro, o cuando uno de los ojos está afectado por una catarata.
Al no recibir el cerebro un estímulo suficiente por parte
del ojo débil, el fuerte se vuelve dominante. El ojo ambliópico queda en un
segundo plano e incluso puede tornarse ciego.
Sintomatología Clínica:
Aunque el ojo ambliópico tiene una apariencia normal, no se
le da un uso normal.
| Visión normal |
Ojo vago |
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 |
- Los padres de niños con ambliopía suelen observar los
siguientes síntomas en sus hijos:
- A menudo entrecierran los ojos o cierran uno de ellos
para ver bien.
- Escasa agudeza visual.
- Vista cansada.
- Dolores de cabeza.
- A continuación mencionamos una serie posibles signos
de ambliopía o de afecciones que aumenten el riesgo de padecerla:
- Los ojos no se mueven a la par o no se fijan en el
mismo punto.
- El niño llora o se queja cuando le tapan un ojo.
- Opacidad en la pupila (catarata).
- El párpado superior está siempre caído y cubre la mayor
parte del ojo afectado.
Posibles Tratamientos:
Un diagnóstico temprano, generalmente antes de los cinco
años de edad, permite recuperar parte de la visión perdida. El tratamiento
temprano es de todo punto necesario ya que el ojo ambliópico no constituye
ningún problema per se: el verdadero problema estriba en que no se
desarrollan las correspondientes conexiones entre dicho ojo y el cerebro.
El sistema visual del cerebro se desarrolla rápidamente durante la primera
infancia, y las posibilidades de que se regeneren las conexiones entre el
ojo débil y el cerebro son mucho mayores durante este período que no en la
infancia tardía o en la edad adulta
A menudo será necesario tratar las causas subyacentes de la
ambliopía antes de pasar a fortalecer el ojo débil del niño.
- Entre estos tratamientos previos nos referiremos a
los siguientes:
- Llevar gafas para alinear los ojos o enfocar
correctamente los objetos.
- Cirugía de los músculos oculares.
- Gimnasia ocular.
- Los tratamientos posteriores implican prácticas del
tipo de las siguientes:
- Cubrir el ojo fuerte con un parche, de manera que el
ojo ambliópico se vea obligado a trabajar y, en consecuencia, desarrolle
más conexiones con el cerebro.
- Alternativamente, se pueden instilar gotas de atropina
en el ojo fuerte. Con ello se nubla su visión y se estimula al ojo débil.
Prevención:
Se puede prevenir la ambliopía mediante un diagnóstico y
tratamiento temprano. Sin tratamiento, es posible que el ojo ambliópico no
llegue nunca a desarrollarse correctamente e incluso, con el tiempo, se
vuelva ciego. Hay que revisar la vista de los niños antes de la edad
escolar, y después someterla a chequeos regulares.